PORT FOURCHON, EEUU.- La empresa petrolera británica BP reportó ayer avances en su intento de frenar la fuga de crudo de su pozo en el Golfo de México, mientras el presidente de EEUU, Barack Obama, buscaba mostrar liderazgo en la contención del mayor derrame en la historia de ese país.
Obama llegó al área costera de Luisiana, donde la marea negra penetró en los pantanos y obligó a clausurar una lucrativa zona de comercio de pesca, que desató el enojo de las comunidades aledañas, que aún se están recuperando del paso del huracán "Katrina" en 2005.
El presidente de la petrolera BP, Tony Hayward, señaló que la operación llamada "top kill", que emprendió el miércoles para sellar el derrame de crudo que brota del lecho submarino, podría ser exitosa. Pero el resultado final seguía siendo incierto y podrían pasar otras 48 horas hasta que se sepa si logró su objetivo. "No sabemos si podremos vencer al pozo", indicó Hayward a la cadena NBC. La empresa BP evaluó la probabilidad de éxito entre el 60% y el 70%.
La creciente indignación pública y la frustración por el derrame fuera de control se han convertido en un desafío mayor para Obama. Las encuestas de opinión muestran que la población está disconforme con la manera en que el mandatario está conduciendo la crisis que ya lleva cinco semanas.
Obama estuvo a la defensiva en una rueda de prensa que dio el jueves, al rechazar críticas sobre la lentitud de la respuesta oficial ante al derrame y la rapidez con la que aceptó lo que decía BP.
Medidas inmediatas
En su visita a Luisiana, Obama inspeccionó las barreras que protegen las playas en Port Fourchon, corazón de la industria petrolera del Golfo y una de las áreas más golpeadas por la catástrofe. "Obviamente, la preocupación es que hasta que no frenemos la marea, estaremos en problemas", dijo el mandatario, mientras levantaba arena con alquitrán de la playa. Tras la inspección in situ, Obama ordenó triplicar el número de efectivos que están operando en las zonas costeras del Golfo de México, afectadas o amenazadas por la marea negra.
El jefe de la Casa Blanca dijo que instruyó a la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, y al coordinador de las operaciones en el Golfo, almirante Thad Allen, que tripliquen el número de efectivos en la zona donde el petróleo alcanzó las costas o donde debería llegar en las próximas 24 horas.
Según Obama, la medida permitirá al Gobierno intensificar el esfuerzo, ya "histórico", contra el desastre originado en abril tras la explosión y hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon, a 80 km de la costa.
En un discurso ante residentes de Grand Isle, Obama señaló que seguirá la situación y prometió que "no serán abandonados". "Los medios podrán cansarse de la historia. Pero nosotros no", advirtió. "Sé que ustedes, los habitantes de la costa del Golfo, sufrieron demasiadas pruebas y tragedias", enfatizó Obama en referencia al huracán Katrina en 2005, que tuvo una pésima respuesta del gobierno de George W. Bush. (Reuters-AFP)